El discurso es al orador lo que las letras en tinta son al escritor: la máxima expresión del alma. Es el verbo que se hace carne o la idea que se hace realidad al manifestarla, es el modus vivendi de todo guardián de la palabra hablada.

 

 

Figura literaria que tiene un cuerpo el cual parte de una apertura que da paso a la introducción y abre la puerta al desarrollo de las ideas para llegar a la conclusión del mensaje que se quiere ofrecer, terminando con el cierre cuya estocada final ayuda a recordar dicho mensaje.

Palabra con palabra se va formando, lleva siempre un mensaje definido que contesta a la pregunta: ¿Qué quiero decir?. Es también portador de un objetivo claro y preciso que da respuesta al cuestionamiento: ¿Para qué lo quiero decir?

Si, el discurso es la herramienta del orador, herramienta con la que construye realidades, plasma opiniones sobre hechos o circunstancias sociales, siembra la idea de un mundo mejor; es la figura que marca la pauta de la fusión del sentir con el pensar de aquel portador de la palabra. Si, así es el discurso.

 

 

 
Esaú García del Real

Esau García, ACB, ALB.

Club Tlacati
Distrito 34.